sábado, 28 de noviembre de 2009

AMOR E DOZURA É VIVIR
Pontevedra, ao 28 de novembro de 2009.
NA Memoria, de:
Pedro Silva Fernández,
Surcador de cáseque tódolos Mares do Mundo,
Habitante de barcos perdidos,
Por mor do tempo pasado.
Pedro era Capitán da Mariña Mercante.
Todo llega,
Todo llega,
Querióndolo o sin querer.
No hay llamada en la dura puerta,
No hay argumemento preciso,
Que lo defienda;
LLama a tu puerta de acero,
Entra penetra y te lleva.
Dá la impresión que todo
Se queda quieto
Los pájaros contentos dejan de Cantar.
El llanto se pone en movimiento
El dolor clava puñales tremedos
Y, tu Tío Pedro y tú Tío Jorge
Parece que inicias el viaje indefinido
Y misterioso al lugar de Ninguna Parte.
Al lugar en el que todo nos Encontraremos
Con el pasar del tiempo de tódolos Tiempos vividos.
Allí, en aquel momento,
Enfilaremos esa extraña ruta Indefinida y misteriosa, llamada Paraiso Eterno, dónde el tiempo es Una pura quimera y no esxiste, por Supuesto, existo la permanencia Constante, eterna e indefinida
Y se irá escribiendo la historia Imparable y los números del Calendario se harán más grandes, y Nosotros ya no tendremos cabida en Esos números tan altos.
Pedro, Tío Pedro, caracter quizás Fuerte y quizás no. Yo no lo puedo Decir, es verdad
Pedro y Chiru, María Mercedes y Pedro Jóven Hijo,
Joven por edad vivida,
Hijo de Pedro y Chiru
La Laje, La Vella Laje,
La vella finca del descanso
Y del ama de casa, el trabajo.
El perro caniche Silver,
Fino y nervioso , gris y pequeño.
El apartamento de Tino y Balby,
Lugar de reunón familiar.
Allá quedaban los gloriosos años del Castro, de otros tiempos pasados.
Pedro y Alfanso iniciaban
Campaña dialéctica,
Juegos de palabras de más palabras
Cigarrillos muchos, quizás Demasiados,
El vino preferido,
El Brandy perfecto,
Y un buen puro cubano.
En Balea nos reuniamos , sin duda
Balea y sus acontecimientos
Los exscesos de la bebida en Navidades quedan escritos en mi mente.
Llegaban Pedro y Chiru en su Reanaul 9, animosos y contentos
La tarde estaba hermosa en Balea.
Sentados en el bonito salón del Cuco, Iniciábamos una conversación sin Fin, con un arte especial para hilar las palabras que nunca olvidámos.
Y Tino cogía su guitarra española,
Y nos hacía soñar en alto.
A dúo los dos, Tino con Balby,
Cantanado bellamente,
Y volver volver,
Volver ,
A tus brazos, otra vez,
Yo no sé perder,
No sé perder.
De nuevo se apuraban copas
Y fumábamos los pitillos blancos
Y los puros largos.
Pedro iniciaba la palabra concreta,
Y me echaba una miraba tierna y Bondasosa.
Íbamos a la Joyería Silva,
Tiniño y Balninita,
Qué lugar más hermoso
Lugar de perfecto encuentro,
Pedro, Chiru, Carmucha, José, Fina,
Jesús, Elena, Nito, Mariquina, Jesús María.......................
Melchor, todo un serie de rostros Sonrrientes, reunidas en La Joyería Silva de La Plaza de Galicia,
En Vilagarcía de Arousa,
Llamda en su día:
La perla de Arosa.
Nuestros hijos iban creciendo,
Nos daban toda la fuerza necesaria
Mientras dos dependientes Formidable de La Joyería, y una eventual tercera dependienta nos Daban todo el amor necesario, todo el Cariño merecido. Siempre Sonrreíban, animosamente, mientras Tino le contaba a Mari Ángel el último chiste de la serie de Adheridos a la Risa.
En años anteriores,
Gran boda en el Monasterio de Armenteira. Pedro,padrino perfecto,
Elegante y serio.
Ceremonia religiosa,
Lugar hermoso,
Comedor perfecto
Y bebida deliciosa de vinos del Rhin
Y finos Borgoñas,
Con chapagnes de la Francia Exquisita,
Que te invitaban a perder
El sentido del perfecto equilibrio Mental.
María Mercedes estaba hermosa,
Y Alberto no ocultó
El sentido del saber estar,
El medir palabras exactas,
Sin lenguaje patemático preciso
Su tranquilidad, su serenidad.
También, Predrino, nos fuimos todos Juntos al casamiento de Beatriz y de Pedro Luís a Compostela.
La famila iba aumentando,
Desgraciadamente otros nos dejaron Demasiado pronto. No dijeron nada, no pidieron permiso se marcharon u Jamás volvieron.
La vida resulta más dura con Vuestras ausencias dololorasas,
Pero llegará el día, querido Pedro,
Que todos estaremos juntos, para siempre.
Miguel Dubois.


AMOR E DOZURA É VIVIR   Tío Jorge y Genito.


 
 
                            Na memoria do meu tío, JORGE DUBOIS BLOCK, que encontrou seu descanso permanente, o día 25 de novembro de 2009.   A VIDA É UMA VIAJEM DE IDA E VOLTA. CANDO ALGUÉN VÁISE A DOR É INMENSA. CANDO UN MENINO ESTREA  A ESCEA VITAL EXTERIOR É MOMENTO DE ALEGRÍA INTENSA.
 
                                                      M.D.
 

                                                                        Ardán, Marín, 27 de noviembre de 2009.

                     
                                 QUERIDO TÍO JORGE

Difícil es representar
Un estado de armagura profunda,
Por perder a un ser querido.
¡Qué difícil me resulta describir,
La palabra, "pérdida", arrebato de la vida,
Paro, quietud , parálisis permanente,
Qué es lo tendrá sentido cuando ocurre,
La desgracia desgraciada,
La verdad dolorosa.
Arrebato, miedo e inseguridad,
Mientras las lágimas amargas,
Se caen a lo largo de las mejillas frías.
Llegó de repente, sin causa que, aparentemente,
Llegará, pero el cuerpo humano,
Dejó sentir su circulación sanguínea.
Se derrumbó la sonrisa que él tenía,
Su bondad viva, en aquel entonces,
Se abre paso en las caminos
De la memoria inagagotable.
Era EL, grande, abierto entero
A la vida total,
Al mundo cotidiano.
Os hablo de mi tío Jorge,
Que hablaba, afablemente,
Con una sonrisa agradable y sincera.
Su discreción era un hábito constante.
Daba mucho, quizás demasiado,
No le costaba trabajo,
Pensar en la palabra amor,
Entregaba su sentido ético.
Mí tío Jorge fue único,
En dar amor y encender
Las velas apagadas.
Para mayor claridad.
En la penumbra desolado.
Si Queridos Primos,
Se nos va quitando
Todo aquello que queremos
Y amamos, y  los años suman
Grandes números incomprensibles,
Tan grandes que generan miedo e inseguridad,
Y nuestras vidas se derrumban
Cómo un designio mortal y lógico
Que tanto nos cuesta asimilarlo.
Por ello el  amor que les profesamos,
En el momento justo.
De un día para otro,
Generan el mundo de la historia,
Del recuerdo mágico
Y del desconsuelo total.
Cuantos horas intensas
De felicidad constante,
Cuántas ciruelas verdes,
Caían de vuestro ciruelo cargado.
El limonero fecundo,
Necesitaba el agua justa.
Cuántas comidas fueron al aire libre,
En veranos maravillosos
Que el recuerdo quedaron
Gravados, cómo foto antigua pero presente.
En el garaje un moto Lube,
Desansaba, después de una larga jornada,
El garaje estaba  húmedo
Y cierta escarcha cubría su suelo de cemento,
Jornada laboral en La Artística, cercana a los Astilleros Barreras.
Aquel seiscentes que bajamos de un camión
Thames, en Rons, con dos maderas paralelas
Colocadas en un plano inclinado.
Pepe Bó, dirigía la perfecta operación,
Mientras  aquell Seat 600,  verde claro descendía por los maderos,
Hasta llegar a la tierra de de la calle,
Cara al mar ventoso en el lugar grovense de Rons.
La curva de Fao fue una trampa  casi mortal.
Las heridas el dolor.
Venían los dos  heridos en el interior
De una ambulancia Wolswagem blanca
Con cuatro Cruces Rojas,
Camino de Vigo,
Con destino al Pirulí.
Se me hizo complejo todo.
Vi a través de la ventana de la planta once,
A través del cristal transparente
 El vértigo me traicionó,
En la sala de espera
Rápidamente me di la vuelta
Nosotros os esperábamos
En la recta antes de Caminha,
Y os miré con mucho miedo
E imensamente triste
Cubiertos de yesos blancos,
Vendas cubridoras de heridas fuertes,
El dolor se miraba en vuestros rostros.
Tío Jorge gritaba de dolor
En aquella planta de traumatología
Vuestros brazos parecían aviones voladores.
Levantados y erguidos,
Con barras metélicas decansan los brazos
El susto del niño que yo era fue profundo.
Tía Lita se dio cuenta de mi temor infantil,
Y ella herida me daba ánimos,
Para apaciguar el temor presente.
Mis tíos no estaban cómo siempre.
Vestían una extraña vestimenta,
De heridas profundas,
Con múltiples politraumatismos,
Fruto del tremendo choque,
Una vez atravesado el metálico puente,
De la Localodad portuguesa de Fao,
Antes de llegar a la hermosa localidad
De Esposende de lugar hermoso
Confluencia de mar y rió,
Río Cávado,
Y hermosa playa expuesta,
Al abierto Atlántico.
Te gustaba tanto golpear con fuerza
La  blanca pelota de tenis,
Que bien lo hacías.
Y yo lecía a mis amigos:
¡Aquel es mi tío!
Los trofeos se amontonaban
Muy cerca de tu despacho,
Casi encima de aquel teléfono negro
Y pesado que nos informaba,
De todo tipo de noticias.
Comíamos juntos todos,
Con la televisión encendida delante,
Tía Lita paciencte y bondadosa
Hacía las ricas comidas,
Cómo la tortilla de patata,
Perfecta tortila amarilla,
Tío Jorge se sentía muy feliz,
Y nos agradaba con su sonrrisa profunda.
Daba cariño con la mirada sonrriente,
Y de vez en cuando apagaba los silencios torpes:
¿Un poco más niños?
Dulce mirada habitada de serenidad.
La memoria me llama,
Me llaman las cenas de Navidad,
Me llamaba el combate dialéctico,
Entre Tío Paco y Tío Eugenio,
Y aquella frase del buen Tío Paco
Ponía furibundo al buen Tío Eugenio,
La France, La Grandeur de La France.
Mi padre saltaba foribundo,
Y tío Jorje era el árbitro perfecto y adecuado.
Tío Paco, sentado en su sillón grande,
En la salita del chalet Miramar
Me decía: arrodíllate, hijo mío,
Yo besaba su dorado sello,
Yo lo hacia de rodillas,
Y él me decía: ¡Dios te haga un Santo!
Posteriorme un hermoso Opel Record Coupé,
Sería conducido por  el querido Tío Paco
Que recuerdos magníficos,
En aquella maravillosa sala de estar.
Regalos, risas, discusiones y regalos.
El pasado vuelve de prisa
Mientras la abuela María Luisa
Descansaba en su sillón mullido.
No olovido aquel día tan triste,
Cuándo desde la ventana la terraza de la cocina,
García Barbón 123, Tercero Izquierda,
Observo un cortejo fúnebre bajando por la calle estrecha
Que iba desde el Chalet Miramar a la calle García Barbón.
El cortejo fúnebre cambió la dirección
Hacia García Barbón hasta el centro de ciudad.
Fijé la mirada en aquel coche triste,
El cortejo iba lento
Y Carmen y yo nos hundimos en la tristeza.
Le dije: Carmen; allí va mi abuela.
La Playa de Samil
Era lugar hermoso de baño con flotadores.
Colocábamos aquella sombrilla perfecta,
Era verano pleno y el gran sol
Derramaba perfectos rayos solares.
¡Que fría está, Jorgito!
Es la hostoria de un gran hombre,
Un pedazo se su magnínica historia.
¡Que bueno eres, querido Tío!
 
 
 
                    
                                                   Miguel  Dubois.

domingo, 15 de noviembre de 2009

FUNCIÓN TEATRAL DA MÁSCARA PERMANENTE

AMOR E DOZURA É VIVIR









VIDA TEATRAL: FUNCIÓN COMPRETA.



Para MARÍA LAGARÓN, pola a arte escénica, e por ensinar ao que non sabe.



Ensíname a non mentir con sutil delicadeza,
Cóntame o mundo real, non embarulles a verdade pura,
Nos sexas o que minte, constantemente,
Para ser máis perverso; para firir a verdade.
Pareces un enxeneiro de mentiras prefabricades,
Pareces o filósofo dun contravalor,
Pareces un manipulador compreto,
Enches as túas boca tremenda,
De mentiras absurdas.
Din que predicas, pero, somentes, divides.

Pero, parece que o Norte perdeuséte,
No medio da néboa tupida e húmida,
Nun día de novembro repetido,
Polo interés persoal e a falla de soliedaridade.
Canto de miro subido a ese falso púlpito da palabra valeira
Paréceme que eres un actor perdido
No meio da representación vital.
O alleo vergonzoso, chámame.

Sempre quixeches representar obras teatrais perfectas,
Mais non tes madeira de actor valente,
Estás carente do sentido artístico.
Non te ensinaron a moverte no esceario da vida.
Túa representacióm vital non ten senso común.
Cambia a expresión da túa cara deceptionante,
Móvete con naturalidade na escéa


A vida enteira é un esceario vivo,
Vivo vivindo enteira a vida vivida
Na que imos matando o tempo delirante,
O que mata vivindo e quito o desasosego
Facendo de actores dirixidos,
Polo espectáculo vital crebante,
Coma a onda marítima que rebanta na beira do mar escumoso
A a vida representada, activo actor teatral,,
En diferentes actos diversos e polícromos
Cada acto un interrogante adsurdo,
Un momeno delicado, un verba carente de acerto
Un berro perdido no ar difuminado.
A verdade levouna o ar de novembro,
A rabia constante incontida
Cando xa os ventos medran coma furacáns traizoeiros

Representamos a función do mal interrogante,
Que deriva nunha perversión difuminada,
En absurdos queixumes que doen de cotío.


O esceario está vivo e dabondo queima amigo
E o actor activo representa
A vida rota, coma cachos escachados de vidro perverso
Nun panei doroso e inútil,
Que grande inutilidade é a mentira perversa!

No me rendo, nunca, despóis de ser un actor cotiá,
Que representa a ruptura da ialma enteira e ingrata.
Non me queixo por ser o actor de, sempre.
Non saio da,escéa cando nela me atopo.
Peixe mollado de auga bendita
O díálogo fluído e disonate,
Marcan os espazos de tempos vitáis.
A xente, nas súas cadeiras cansadas.
Míranos coma seres estranos,
Afeitos a vida teatral fonda.
Pero día a día, estóu no esceario da vida

Interpreo a verdade da palabra,
Que me conduce a miña liberdade persoal.


Miguel Dubois

TEMPESTADE DE OUTONO CHUVIOSO

AMOR E DOZURA É VIVIR



Pontevedra, ao 12 de novembro de 2009



Outono ventoso, dabondo cae
A chuvia a mares perdidos no medio

Do ar convulso.

Forte incontible, insolente,

Irreverente, insostible, forte

E intensa. As arbres fortes non

Esquecen

A furia dun vento furacanado,

Embrión violento e natural,

Sacudida do medo e o espanto.

Como se fóra un león ruxindo,

No medio da xungla acuífera

Froito da inmensa sede inaudita,

Furacán da forza intensa,

Soplo dun deus temible

E enfadado e portentoso

Os coches cubertos de forte violenta

Choiva gratuita

Atreavesan estradas rurales

Perdidas no cumio do afastamento

E as autoestradas son camiños

Anchos e sin fin,

Cara a Fisterra,

Cubertas da auga enteira,

Caída, sen piedade algunha,

Da bóveda celeste,

Cuberta de extensas nubes,

Zeppelins de algondóns brancos

Ateigados de enorme peso acuífero.

As follas castañas e amarelas,

Son arrincadas violentamente

Das polas das arbes feridas,

Namentras unha pequena folliña

Corida e fermosa

Vóa propulsada polo motor Natural

Da vida agasallada

Do vento tremendo alleo ao cotiá

Pequenos faróis acesos abanéanse,

Creando estrañas figuras móviles

Con momento rixido de vaivén

Ou a luz pasa a penumbra total.

Ascendo un misto,

E non teño un branca vela de ceira.


E de cando en vez un lóstrego

Azul e

Perdido no mundo do espacio aberto

Aluméa a noite inesquencible.

Santa Barbariña,

Benzóame deste medo aos tronos

Inesperados, traidores nocturnos,

Incorrectos que escachan armonía

Sostible e desexable

Da derradeira galerna perdida nos

Anos pasados da vida pretérita,

Que xa non voltará,

Cando a tí amarrábe para quererte

Un cachiño máis, con tronos ou sen

Tronos, de día ou na noite enteira.

Rompen amarras algunhas

Embracacións livianas

E algun mastro é derrubado,

Polo vento tremendo.

As ondas mareiras sobrepasan

Os limites normais; rompen normas

E leises naturais

Da tranquilidade mariña.

O respeto dos mariñeiros galegos

Funda confradías silenciosas

Que envian oracions piadosas

Aos ceos afastados.

O marmullo da palabra fala

De por si. Lémbraste

Daquela galerna tremenda

Con nome de muller e flor que

Arrasara toda a calma habida.

Arbres partidas, embarcacións

Afundidas e xamáis rescatadas.

Era a pantasma do medo en acción

Que calaba nas conciencias

Mariñeiras dun país fermoso,

Con vestimenta de pura natureza

Violenta, quebra da paz e do sosego

Os vidros transparentes e mollados

Das fiestras debuxan canales

Acuáticos

En fase descendente.

O bafo indebido e quente,

Empaña o vidro húmedo.

A xente rueira,

Busca un lugar chusco

No que poida ser o seu refuxio

Momentaneo. Deme unha esmoa

Señor, Señora.

Os barcos darribada rachan

Amarras perto dos pretros Peiraos.

A Ría é un lume aceso de vagas

Espumosas, bravas e encendidas

De continuo ir e vir,

Brúa o vento furibundo,

Sinto un desasosego constante,

Atópome inseguro, perverso e

Cobarde, coma cáseque sempre.

Quero arrincarme a

Miña vida incoherente

Frustación ao medo delirante.

O mar xeme, o vento chora,

A choiva empapa,

Pequenos cans ateigados de augas

Cruzan as estradas, sen rumbo,

Fuxindo do indefinido.

Os campos usan o pente natural

Do vento forte pentiando

A súa superficie.

Próas que cortan ondas escumosas

E delirantes,

Popas protexidas,

Pola propia embarcación

Ondas potentes e sinistras,

Baten a estribor e a babor,

Danme dun lado

E polo outro tamén, pola dúas

Meixelas comuns a unha faciana

Cansada e con cicatrices temporais.

Morte dnha onda furiosa,

O barco baila un estraño baile

De sube e baixa

E vai de banda a banda,

Como un home con viño excesivo.

Un forte golpe fai pechar

A porta da cociña que vai dar

A horta chea de legumes verdes.

A lus, de novo marcha,

Outra vez os lóstregos azuis

De tremendo estrondo,

Rompen a calma querida,

Sernedidade perdida e necesaria

Para o correcto vivir de tódola vida

Enteira,

Que non ven polo de agora.

Todo parecia unha pelexa

Parlamentario,

Duna banda a outro ían os insultos

Tremendos, mal exemplo televisado

Na casa representante dos Pobos de

España,

Espectáculo noxento, carente de

Lóxica algunha. perversión

Dialéctica

Para crebar a paz solicitada polo ben

Común, polo concepto,

De Sociedade Solidaria

Unha tolemia absurda de

Desavenencias,

A perda do equilibrio estatico,

O dinamismo dunha lingua

Maleducada,

A total pérdida ao respeto debido.

E o dinamismo era o sabor

Do mundo sen sentido.

Quebrar a paz querida,

Predesfacer o Estado Democratico,

Pero a galerna non perdóa,

Daña e non ten piedade

A hora de facer daño extra.

Todo parece un desequilbrio

Absurdo,

Mais a tronada habida non

Perdoará levemente,

Pasará os custos da súa estadía,

Normas sairán dela, que non

Deixarán

Ceibos os barcos amarrados,

Namentras o salario baixa,

Por mor do derrube do mundo

Normal.

A quietude é un soño perdido,

Un vehiculo despistado

Estrélase contra un muro de pedra

Dura e inesgotable

Namentras os politicos incorrectos

Amárranse a un poder que non lles

Corresponde. Entón a verdade

E un mentira constante,

E a verdade e un ente abstracto,

Casi que non existe.

Cando me convén digo si,

Cando non me conven digo non,

Mais, por desgraza, e para mal

Xenérico

Nunca digo a verdade que pesa,

A verdade real con letras ç

Maiuscúlas.

Entón xenérase a falsa filosofia,

Dos interese creados, da

Continuidade

Da farsa constante.

E o vento retoma a súa potente

Forza inaudita

Arrinca amarras, de novo,

E o ser humano mais feble,

E o que máis sofre.

A galerna derruba sen piedade,

A calma fai a vida mais doada.

Sobran os días de tronada absurda.

Reinvindico a poderes ser o que eu

Son, sin ser manimipulado pola

Absurda mezquizdante.

Asumo o que son,

Pero ti, tamén asume o que tes facer

Sen culpar ao mundo alleo que non

Te pertence por sorte.

Se, ti mesmo, e arrinca de ti esa

Tempestade interior que contigo

Remata.





Miguel Dubois.

lunes, 9 de noviembre de 2009

UN MUNDO DE PEQUENAS LINGUAS

AMOR E DOZURA É VIVIR





UN MUNDO DE PEQUENAS LINGUAS Pontevedra, 4 de noviembre de 2009


Me subo entero al tiempo vivido.
Cuento años buenos y malos pasados.
Fui el llanto siniestro de un animal herido,
Fui da dulce alegría inesperada.

Lo fui todo, sin quererlo,
Y, lo fui nada, querióndolo.
Habito en las palabras tristes,
Y vivo en las palabras alegres.

Amo tanto la luz natural,
El viento fresco,
Y los pinos verdes móviles.
El fresco limpia mi cara cansada,
Mi vista entera ve,
Tu eterna figura inolvidable.

Me siento bien, porque creo amar,
Y condeno el odio pertinaz.
Amo tanto a los seres queridos,
El corazón entero y completo
Me llama al hecho factible de amar.

Amo la vida completa,
Amo tu cara bella,
Tu sonrisa tierna,
Tus manos hacedoras
De tantos cosas útiles e inútiles.

Que vou facer do vento
Que non cura,
Da bágoa feble que non dóe.

Habítame nos meus valeiros,
Éncheme da ledicia que, as veces,
Me abandóa, coma un paxaro morto.

I believe in freedom,
I can not understand
The loveless World.
Digg the hard ground
And bury the weapons
Of the unbeareable pain.

Y, la vida pasa, como,
Si nada pasara,
Pero nuestras historias enteras,
Quedan escritas en nuestro libro vital.

Esquence o inútil laio,
Aquécete no lume quente do fogar
Non xemas ne chores,
Polo froito ,
Da derradeira liorta.

Je cherche ton core ouvert,
Ta bouche ouverte,
Ton bessé sincere,
E ta façon d'etre don le Monde entier.
Donne moi a petit ouseau bleu,
E je te doneré la derniére paróle
Entiere écrite d'amour pure.
Jai me sans common un chanson le
Je me sans la maniére de étre ici,
Mon amour, s'il vous plaît,
Pense a le dernieres paróles
D'amour.
Jai terminé mon discours solitaire,
E an outre jour, je te fairé revés
Avec me mots d'amour.
Je chénte toujour,
Pour ne pas mourir jamáis.


Miguel Dubois.

martes, 20 de octubre de 2009

AMOR E DOZURA É VIVIR

                                         Ardán, ó 20 de novembro de 2009.


Deixando o laio sostido e suspirando,
No cumio interno do desexo puro.
A verdade é un interrogante gratuito,
Que pecha as portas íntegras
Ao mundo xusto e real.
Non laio non queimo menutos de tempo perdido.

viernes, 18 de septiembre de 2009

COMEZOS DO OUTONO

AMOR E DOZURA É VIVIR


Pontevedra, ao 18 de setembro de 2008.

Deixamos descansar íntegro ao perfecto astro Solar,
E chamamos a o mundo ateigado de pingas de auga continúa.
Cambio cíclico temporal, cambiar en resta anual á volta das follas mortas,
Ao comezo das arbres espidas a delicia contante dun paseo outonal,
Nun chan cuberta de follas castañas e amarelas,
Froito do desfolle asumido.
Benzoada sexa a auga que cubre a terra seca,
O brusco cambio da paisaxe me dí que habito no mundo vivo
Que latexa no ar limpo que despido a ledicia de vivir,
De sentir a xentileza de acariñar o costabe dunha arbre milenaria,
Maravilla natural do bosco fondo, perfecta cuberata arbórea,
Que dá paso a un camiño lento de luz pálida e mirada triste.
Beleza constante dos boscos galegos, fortes carballos vellos e belos.
Contigo percorro os camiños longos da vida, entrégome a liberdade persoal
Do que son, namentras adoro teus bicos lentos e pasionáis,
Afúndame neste termo absoluto de amor puro,
Viva a vida pura no intre da unión pura,
Namentra o outono puro e absouluto,
Forma parte da paisaxe aberta e frontal
Castaña e amarela, tempo que pasa "temporalmente"
Na horas vitais que caen no esqunzo temporal

viernes, 21 de agosto de 2009

VIGO, PASADO LATENTE

AMOR E DOZURA É VIVIR

Pontevedra, ó 6 de xulio de 2009
VIGO, PASADO LATENTE.
I
Perdín os derradeiros poemas escritos,
Polos ventos invisibles; voaban as palabras íntegras,
E os versos completos, sosegados e alterados.
Voaron pola forza dun vento desatento con desalatento
Que non dixo en que momento presentaríase,
Un vento forte sen previo aviso
Traizón divisoria da paz roubada.
II
A lembranza escrita percorre os espazos aéreos,
Do mundo pasado que eran hestoias enteiras,
Construídas con paciencia e agarimo.
Aquel tempo pasado habitado por todo o que foi,
Lembranza, pretérito e que se mira distante no tempo.
III
Nacín na Rúa García Barbón número
Do cento vinta e tres, terceiro esquerda,
Un vinta e dóus de xuño de tres anos
Pasados o de mil novecentos cincoenta.
Contárame a miña Querida Mai,
Que facía calor dabondo,
E con a axuda da Tía Branca,
Sain o mundo exterior,
Chorando como todos.
Era aquel Vigo máxico e distante,
O Garaxe Americano, pertiño da casa,
O Calexón do Areal, estreito e pobre.
Moi pertiño máis pola outra banda da rúa,
Mirábase a longa nave da Metalúrxica.
Os bombeiros daquela estaban pertiño
Da nosa casa; o barrio do Cavadelo,
E a súa escalinata subía poderosa
A panadería. Casas populares,
Eran tempos duros cada un arranxaba
A súa casa de xeito máis doado e barato.
A necesidade era poderosa e grande.
As traballoras das Conservas Portanet,
Acudían ao seus postos de traballo,
Dureza das traballodoras con sublime esforzo incluído.
Pertiño estaba Conservas Curbera,
Súas traballadoras pasaban a dureza da época miserenta,
Non moi lonxe as Conservas de Antonio Alonso,
Na achegada rúa de Serafín Avendaño.
Coller un taxi negro de raias finas e pequenas
Vermellas e brancas non era doado. Era, en exceso, caro.
Taxis tristes de color triste mouro.
Os tranvías brancos facíán un tremendo barullo,
Os freos eran secos e eficaces
E cando freaba o tranvía a rúa tremía,
A feito de terremoto expontaneo e pasaxeiro.
Eran aqueles tempos de ir mirar Ben - Hur ao Cine Teatro
Do García Barbón. Eu un meniño pequecho
Na compaña da miña adorada nai querida.
Miraba o filme e tiña medo de mirar
A aqueles enfermos leprosos.,
Que fortemente impresionabánte,
Ateigados de feridas e chagas
Mal filme para min.
Chegóu a noite medrosa,
Na que tiven que soñar coa película mirada,
E de sócato un berro de medo perverso,
Ateigou a miña boca enteira e moi aberta.
IV
Eran tempos de ler as Fazañas Bélicas,
Con aqueles ianquis que todo gañaban.
O Capitán Trono con máxica espada,
Era como o Príncipe do Ben.
Tin - Tin comezaba a pasearse
Polas mans de nenos da terra nai,
E aquel cadeliño chanado Milou,
Branco e pequeniño e moi avispado
Era listo dabondo pequeno e xogantín.
Ero o tempo ler a Bandermerch
Corpos e Almas, a tristeza dun enfermo,
Nun sanatorio ateigado de amargura doente.
O tempo pasado fica no mundo pretérito,
Mais co paso do tempo morto,
Veñen, de novo, as lembranzas da maxia pasada.
O vida era a carencia da safisticación,
Ou a esencia da sastisfacción crebada e estourada.
A frustación constante feita relidade consatnte e demente,
E todo a vida e os instrumentos acadababan
Un sentido práctico total.
Agudizabamos o inxenio para facer e desfacer,
As cousas máis doadas,
Era como inventar o que non existía.
Usar a imaxinación fructúfera,
Mais, sempre, saliamos para avante,
Coma se fora a buque Santa María,
Dende a Estación Marítima.
Perto estaba o buque Cableiro,
Chamado Camberra,
De linda fermosura.
Voltando para á casa miña,
No Clube Naútico puiden ver
Fondeado o buque Xiralda,
De Don Xoan de Borbón,
Có porto de orixe, Estoril.
Todo parecíame un desorde ordeado,
Namentas un seis centos vermello
Pasaba a toda mecha
Pola fronte do Clube Naútico.
O Faro de Vigo,
Daba noticias,
Ou anacos de noticias,
En forma de orde suprema.
As novas eran grises e sempre
Había momentos para laiarse fondamonte.
E os policías grises tiñan o seu cuartel
Pertiño da Igrexa de Santiago de Vigo.
Todo era gris seus uniformes, seus pensamentos,
Súas ordes e os seus vehículos de igoal feito.
Mulleres maiores saían da igrexa,
Algunhas delas gardaban riguroso loito
Namentras que unha parella de grises,
Facían garda de todo o parque móvil
V TEMPOS DE HOXE
A Don Francisco Ayala.
Decía Francisco Ayala,
Lonxevo de cento tres anos.
Nos tempos de agora,
Decía o Señor Ayala:
Que paciencia teñen vostedes
Ter que aguantar a este home vello,
Que traballo lle custa falar,
Que paciencia teñen vostedes,
De aturar a este home que cáseque
Non sabe nen andar.
Xa non fago o esforzo de pensar,
Xa é demasiado dificil.
Dito por é o día e de agosto
Do astronómico e outísimo
Ano de dous mil nove.
VI
A vida era como un compoñente xordo,
Que rara vez mirábase alterado.
Os coche elegantes por algo decer
Era escuros e non existían as cores ledas.
A muller sometíase ao que o seu home gañador
Do salario pequecho, decía.
O machismo era un feito evidente,
E o femenismo estaba prohibido.
Todo suxeito ao recatado
A palabras valeiras que nadan decían,
Namentras nós ibamos medrando
Dentro da disciplina rexia
Mandaba sen ser escándalo público,
Cando somentes eramos nenos e nenas
Que queriamos berrar liberdade,
Mais a liberdade estaba presa nas celas,
Indiferente e sen presa cóas cadeas postas.
De cando en vez viña a Vigo,
Un primo estranxeiro que mirabao con admiración
Estrañábase el do noso feito de vivir,
De non falar dunha política libre,
E ler un diarios grises e negros.
Quixeras rir e rias de xeito absurdo,
Por vivir nun pais senlleiro,
Alonxado de ideas avanzados,
Ancorado en ideas dirixistas,
Por mentes dictadoras.
Todo era como un electroencefalograma plano.
Era como vivir pechado, preso da prohibición.
Coma un pano estirado na boca pechada
Non había máis autoridade que o mandato puro.
O meu pensamento era un cumio triste.
Na vida cotiá había que vivir
O mandato político e relixioso
Que facían do noso país,
Un lugar triste e inxusto.
Relixión e política única
Resolvían todos oa males habidos
Nesta terra abandoada de Europa.
Namentras outras camaradas
Reuniánse na máis pura clandestinidade posible.
Na Rúa Reconquista número 1, entrechán
Loitaba a Editorial Galaxia,
Contra vento e maré en prol da lingua galega,
E seus fantásticos escritores,
Creadores da máxica literatura galega.
No Instituto Santa Irene, As Travesas,
Noso querido X. L. Méndez Ferrín,
Agarimaba nosos ouvidos adolescentes,
Ficando aquelas clases no máis deliciosa lembranza.
Iamos construíndo as nosas vidas, aínda curtas.
Naquelas benqueridas Travesas estaba
O de aquela chamado Instituto Femenino.
No eran tempos coeducativos,
E xuntos e xuntas mirabámonos todos e todos,
No recreo e aproveitabamos para xogar
Un bocadiño ás manciñas ou un bico dado
En sumo complicidade pública.
Un sorriso lento e un pechar de ollos delicado.
Conchita, miña benquerida amiga,
Ánxeles e Cristina, todos tomando
Un cafe desafeinado con espuma
Na cafetería da Granxa, nas mesmas Travesas.
Pertiño na Rúa Gonzalez Sierra vivía,
Mercedes a noiva e despóis muller,
Do meu irmán. Tempos de Merce e Gonzalo,
Meu querido irmanciño, vividor de lúas brancas
Cantas veces o tres xuntos saiamos daquela,
Cando as cassettes saían ao mercado,
E eu convosco ia as fermosos lugares
Que me levadabes, ou a ese magnífico Canido,
A beira do mar antre un sol de verán carregado de lus,
Ou nun inverno grisáceo a beiriña da Illa de Toralla,
Cando non había nen ponte nen torre.
Dabádemes o agarimo que eu necesita,
A calor que me faltara.
De cando en vez salía a mirar se sorte.
Eu tivera no mundo do amor, nos seus comezos.
Habitábame unha certa tristura concreta,
Pero atopei os teus beizos a bicar, sen presa
Fun descubrindo os segredos máis íntimos de ti,
E dinme de conta que o Mundo era distinto,
Coa túa estadía a miña beira fría.
Iamos os dous aos Cinemas de pantalla grande,
Ao Rosalía de Castro,
Ao Tamberlick,
Ao Odeón
E en contadas ocasíóns ao cine Fraga,
Ou ao Cine Vigo.
As sás estában ateigadas de público,
Antre as novidades de Hollywood,
O cinema italiano, francés
Ou filmes de Ingmar Bergman,
Poño por caso Persóa.
Subimos a pandilla todos e todas xuntos e xentas,
Ao Monde da Madroa,
E mirar a belleza da cidade diante a beleza,
Dunha maneira xuvenil e desenfadado,
Cun gozo e ledicia intensa,
Disfrutando da Natureza fermosa.
Soubemos apreciar a belleza da Ría de Vigo,
As Illas Cíes xurdían dereitas no fondo do solpor
E as parroquiás dispersas por Cabral
Ou Valadares,
E Puxeiros, xa Mós, ou o Meixueiro.
Un vento lene movía lentamente,
As follas coridas das arbres,
Namentras apreciabamos a beleza móvil
E a quietude do intre máxico.
O xúbilo do monte xa baixado
E saiamos pertiño das Escolas de San Ignacio,
Lugar de ensino para fillos dos traballadores,
Non moi lonxe do Barrio da s Frores,
Non moi lonxe daquela fábrica extraña
Do osíxeno, perto to Clube de Campo,
Lugar non permitido a todos,
Certa etiqueta de socio particular,
Debería cobrir ao socio sinalado
E pertiño onde vivían meus tíos queridos
E os meu queridiños primos.
Na baixada o gozo era seguido dunha risa tonta,
Dun comportamento de xuventude en ledicia suposta.
Ao chegar á casa, se cadrara, preguntaríanos
As pertinentes preguntas consabidas.
A céa exacta e o televisión española,
Coa actuación do actor José Bódalo.
O coarto de estar estaba en silenzo,
Namentras o actor representaba o mellor que podía.
O luns calquera dun neno vigués calquera
E xa todo en orde para ir ao colexio,
Libros dabondo, libretas cheas de letras e números,
Un Catecismo, literatura, gramática..
Día a día dabamos a lección ao pe da letra,
E cáseque faciamos carreiras para mirar
Cal de nós era o mellor puntuado.
Non había tempo que perder.
E o tempo ía pasado, as veces, lento
Mais cada día era diferente,
E coa sabedoría ao cen por cen posta
Houbo tantos días grises
Que o ceo era gris
O buscabas con forza inmensa
A luminosidade que non existía,
A desconfianza percibida,
Ou a solidariedade achegada,
Por mor de non ficar en pura soidade.
Certo sector da cidade de Vigo,
Estaba en carencia absoluta,
Naquelos anos do esquenzo.
Campamentos de xitanos,
Cáseque na fronte da fábrica de Curbera,
Vivían penosamente
Perto da Igrexa do Sagardo Corazón,
Hoxe derrubada. Barrios de mariñeiros necesitados,
Vivindo en condicións de suma necesidade.
O Vigo necesitado, o Vigo mariñeiro e obreiro,
Os obreiros de Cabral, abafaban
Nos quentes fornos acesos das fábricas de porcelana fina,
O fumareda constante e o traballo duro
Carente de seguridade, a exoplotación máxima,
Carencia dun salario digno para a subsistencia cotía.
As mulleres traballadoras da conserva de peixe,
Enchían miserentamente as latas prateadas
Asteleiros construíndo un futuro dubidoso,
De barcos sen futuro e condeados
A un fondeo irremediable
Os mariñeiros de baixura e da altura,
O Berbés ateigado de peixe fresco,
O subasta a outa voz e estricta
Ou aquel que viña nos buques conxeladores,
Pesqueiros da altura, frigórificos
Que atravesaan os mares afastados,
Os caladeoiros de Namibia,
Os barcos na distanza das Illas Comores
Arrumados no esquenzo nun peirao pantasma.
Pertiño da Casa Mar, industría do frío e peixe.
As Cordelerías Mar, sempre, fabricando redes
Ou aparellos similares ou cordas fortes.
A fortaleza extremosa de fortes galegos mariñeiros,
Expertos na pesca do arrastre,
O berro incerto ou decisivo,
A ganacia perfecta ou a perda total
O mundo dos Efectos Naváis.
Todo ficaba non moi lonxe da Casa do Mar de hoxe.
Balaídos, Zóa Franca: Citroen en constante movemento
Días de forte folga nos asteleiros,
Namentras as forzas policiáis,
Abusaban de mameira contundente.
Non podías pregar un credo diferente,
Tiñamos que ratificar o poder dictatorial.
España emigrante de cara as terras de Baviera,
Poño por caso. Unha locomotora con luces
Trouxérame dende Windishesenbageng,
A miña querida Carme, deixando,
Cáseque toda a súa forza laboral,
Naquel país de Centro Europa,
Vivindo a súa estadía alemana en barracóns
Para emigrantes, perfectos traballadores
Do traballo industrial en cadea,
O berro do encargado,
Do xefe de producción,
Os aforros medraban nas Caixas de Aforros
Aquela Galicia emigrante dos anos sesenta,
A necesidade obrigrada o ter que levar
Algo á boca seca e deixar sentir a fame imposta.
Longas viaxes por tren de terceira clase,
Non exentos de dureza
Rumbo a Centro Europa,
Con esperanza dabondo,
Preguntas que non tiñan resposta concreta,
Laios e choros, estancia longas,
Xiros postais con destino a Terra Querida,
Promesas escachadas o un laio mortal.
Mariñeiros galegos recorrendo o Mundo Enteiro,
En algún petroleiro ou barco de carga.
Amsterdam, Rotterdam, Lisbóa,
Barcelona, Leixoes..Sidney.
Vigo como calquera cidade galega,
Estaba pechado ao desenrolo intelectual libre.
A vida cotiá era como un dictado lido,
En tono autoriatrio. Nun sótano ledo
Da Rúa García Barbón, tiñamos
As festas entre amigos e amigas,
Con cancións de Credence Clearwater Revival,
Iron Butterfly, Jimmy Hendrix, Janes Joplin.
Un bico era silencio e respeto sumo,
Namentras a man escapáse por antre
As roupas das mozas cun senso placenteiro,
E como un aplauso ao medo incorrecto.
Eran tempos de risa aberta,
De xuventude plena
De percorrer a Plaza de Compostela,
Cantando un cantar ledo e desenfadado.
Habitamos aquel tempo que nos correpodeu,
Vivimos unha dictatura tremenda,
E a apertura ao Mundo Ceibo,
E cantamos liberdade enteira,
Por todas la rúas viguesas,
No Mundo Gris,
No Mundo Mouro,
Os censores de profesión maldita,
Adicábase a quitar o que era normal,
Os libros ficaban cortados ou mal entendidos,
E os filmes non se proxectaban
Na súa plena lonxitude plena.
A vida era un filme cortado,
Proiectado ao que chamaban a moral pública,
O consentimento debido era un mandato constante.
Non podías seres, seres ben sabidos,
Socialista ou Comunista.
Aquel Vigo depurado non podía gozar
Da libertade plena, asignada a cada vigués,
Secuestrado polas súas ideas.
O movemento clerical estaba plenamente
Xunguido coa tremenda Dictadura.
Na Rúa do Príncipe, existía,
Unha cadéa perversa,
A pesares de seres no centro do vila.
Vigo pechou as portas a liberdade humana,
Xa sei que non somentes Vigo,
Mais falo da cidade do meu nacimento,
En tempos de triste carencia,
No que o aceite era adulterado,
E a xente morría como consecuencia,
Dun envelenenamento mortal,
O casos de alcoholes adulterados,
Era un fenómeno perverso.
Non importaban as consecuencias
Da salubridade consecuente.
En que Norte extraño podíase atopar,
O senso xusto e equitativo.
Preguntas fondas que non tiñan respostas,
O tempo da dictatura facíase longo,
A perversidade absoluta,
Todo parecía un sono increíble.
O despropósito continuo,
As ordes e bandos absurdos,
As verbas estériles desconectadas
Ao resto dunha Europa que quería xunguirse.
O racismo continuo, o mono partido,
A perda de tempo continúo,
A tortura tremenda por pedir íntegra liberdade.
O sufrimento dos presos políticos
O desconcertante dun sociedade incomprendida.
Camiñana polas rúas de Vigo,
Coas mans frías e a frente sudoroso.
Tocaban as campanas da Colexiata,
O eco retumbaba polas paredes exteriores
Nas casas achegadas á Basílica,
A pedra estaba fría,
E sobre os vidros apagados
Das fiestras grandes, caían bagóas de íntegra tristura.
As portas grandes e verdes pechadas,
O pensamento preso, absurdamente.
Todo era pedra fría e gris,
Un monumento á dureza e a rixidez constante.
VII
A US Navy, chegara a Vigo,
A aquel Vigo aberto
Ao Ocáeno Atlántico,
Ao traveso da súa Ría.
Enormes buques de guerra,
Botaron amarras e áncoras xigantes,
Ao borde dos peiraos macizos e pétreos.
As barras e estrelas boavan dabondo ao vento da Ría de Vigo.
Mariñeiros americanos ateigaron as rúas vigueses,
E a policía militar americana
Tivo que por en circulación os seus Jeeps militares
Polas rúas da cidade invadida.
Mariñeiros que tocaban terra galega,
Beberon en todo a abundancia posible,
E visitaron os cabarets correspontes.
Montóuse unha liorta grande
E o máis estricto orde militar ianqui
Ímpúxose estrictamente en movemente.
Todo voltou a rutina, de sempre, constante.
As verdes follas do laranxeiros,
Durmían un sono constante,
Es as grandes laranxas esféricas
Facían as arbres das rúas máis fermosos.
As farolas grosas e da cor prateda,
Cun globo querendo facer de caperucho chama,
Durmían un soño vertical diurno.
Na beirarúa da Metalúrxica,
Atraveso dun cristal esmeril.
Podía mirar lóstregos azuis,
De unha soldadora posta ao duro traballo,
Saltaban, tamén chispas brilantes,
Fogonazos de lus vivinte.
Eran os obreiros da Metalúrxica
Con mono azul e letras bermellas.
Non moi lonxe estaba A Barxa,
A cervexa A Estrela Branca,
Outra factoría situada,
Non moi lonxe do Centro da vila.
Os días eran monótonos
E parecía que o tempo estaba quieto.
A radio sempre utilizaba discursos semellantes,
Namentras as nais amadas
Escoitaban as novelas tremendas.
A lus estaba queda, a atmósfera era estrana,
E viviamos anos propia miseria intelectual,
De pensamento bloqueado.
A cidade tiña coma unha muralla invisible,
Que non deixaba penetrar as ideas,
O sentir da liberdade roubada.
Os sentimentos de rabia e impotencia,
Eran parámetros normais da cotidianidade.
Ben dixo o gran Celso Emilio Ferreiro,
Todo foi un grande Noite de Pedra,
Despóis Suso Vaamonde subíase as queridos escearios
Para cantar as verdades craras,
Coa súa voz tan grave, forte e potente.
Eu cando te escoitaba cantar, Suso,
Chegábame a min un grande respecto
Polo que representabas e transmitías.
Todos tivemos un cachiño de complicidade,
Para contribuir ao Mundo Ceibo.
, Marisa, Xan Carlos, Alberto,
E máis eu, dirixidos por Manolo Camba,
Montaramos unha obra de Jorge Díaz,
Co Grupo de Teatro Independente,
Máscara 17.
Entre tódolos Grupos de Teatro Independente,
Trouxemos a El Joglars,
No pavillón polideportivo de As Travesas,
No que un día actuaron,
Mikhis Theodorakis, Melyna Mercury,
Joan Baez, Georges Moustaky.
Era o intre de Teatro Tábano,
O anfiteatro de Castrelos ateigado,
Deesanso este pasado que bate con forza
No mundo da memoria latente.
Quizáves volte outro día calquera.
Quen sabe!
Miguel Dubois.

NOITE ESCURA

AMOR E DOZURA É VIVIR


 
 
 
 
                      Pontevedra, ao 18 de agosto de 2009
 
 
 
 
                           NOITE  ESCURA
 
 
 
A noite enteira me entrego, íntegro nela,
 
Acariño os minutos silenciosos,
 
O tempo pasa tan rápido, tan sensato,
 
E tanto tempo de contrabando,
 
Repartido inxustamente ao tempo natural vivido.
 
Afirmo enteiro toda a noite íntegra,
 
Decoro as horas enteiras con escritos fermosos
 
De Capitáns soñadores que deixaron as súas almas enteiras,
 
Nos portos da noite perdida, de soñar soños inútiles,
 
Da viaxes perdidos ao Mundo Enteiro da Nada,
 
Da noita agachada que esperaba detrás
 
Do derradeiro curruncho da Rúa da Illa da Noite Enteira.
 
As veces, vivo enteira a noite vestida de mouro
 
E sinto me me afasto do Mundo Real, ao que me debo,
 
Integramente. Máis a vida parcialemente,
 
Afaise nunha noite incompresible,
 
Na que os pantasmas mouras,
 
Son os habitantes do Mal,
 
Do Mal doente,  da palabra insesata,
 
Da musculación inútil, do esforzo torpe e dominante,
 
Do quebramento do sentido  da honestidade humana.
 
A noite negra parece non querer rematar
 
Cando eu quixera mirala rematada,
 
Coma, no seu tempo fóra un fenómeno extravagante.
 
Coma se a mentira  absurda e destructora
 
Convertida na verdade invertida na verba falsa,
 
No desprezo a honestidade.
 
O concepto ético,
 
E un balón de futbol ao que se danlle patadas imprecisas.
 
Construir a verdade inexistente e facer da verdade
 
Un criterio falso e torpe. A dialéctica normal e corrente,
 
Queda invetidaza polo desprezo a verdade pura.
 
E a base dun acoso premditado, sen causa aparente,
 
Viase deformanrdo o Mundo Verdadeiro,
 
Ateigado de valores humanos
 
Ateigado de dereitos humanos,
 
Non exento, compremsiblemente
 
Das obligacións humanas,
 
Cocepto altruísta,
 
Non exento de darse aos demáis.
 
Se fóran a súa verdade o sufrimente calado
 
E silencioso que chora por dentro na alma fría.
 
Falar, de xeito inútil, para aparentar, sin ser
 
O que somos, o que debemos ser, sempre,
 
Pola nosa obrigo fortalecida
 
Por dar a man aos seres silenciosos
 
Que choran nas noites frías,
 
Que sufren pero que non fan
 
Que os demáis non se alteren,
 
Porque algo na súa hestoria vital.
 
Batéulles con moita forza doorosa,
 
Pero non había unha man amiga,
 
Que lle dera folgos para quitar  o sufrimento xélido.
 
Porque somos, totalmente, imperfectos,
 
Pero non negamos o que somos,
 
Non temos vergoña absurda do que de nós diran,
 
Aceptamos as críticas febles ou fortes,
 
Para mellorar no noso Mundo Interno.
 
Non facemos da vida enteira,
 
Un perfecto sufrimento,
 
E cando estamos no medio dun túnel escuro,
 
Buscamos un ponto branca de lus,
 
Coma lugar de referencia,
 
Para comezar  a liberación
 
Do Mundo Negro,
 
Da liberación persoal
 
Do sufrimento opresor, que non perdóa.
 
Necesito moito Amor para mirar  a liberación.
 
O que non ama é o que non se ama si mesmo.
 
 
           Miguel    Dubois.

IRELAND

AMOR E DOZURA É VIVIR

IRELAND.
Pontevedra, a 019 de agosto de 2009
The sound of a simple solitary word,
The name of the World Peace,
A little smell about happiness,
The sense of the signicant of different words,
Some languages of some World Countries.
The result is always the same,
To be happy with yourself,
Because you have found the sense of all existence,
In this way you are happy with the other fellows,
You can shares you personal feelings,
You should respect the other thoughts,
Beause we are sharing the social life
For the good things and the suffeing
Of the hard sadness broken heart.
Sometimes I prefer to cry because
I this way I have forgotten the pain
Of my closed heart.
I prefer your smiling face,
I prefer your opened mouth,
But I never could undestand,
The false words, the usseless works.
I like the sound of the leaves of the trees,
I prefer the great solar light,
I feel the cold rain in winter,
I am very happy because I love
All the Great Sense of the Nature.
On the other hand,
I love the Irish Literature,
Why not Oscar Wilde,
Poem at the Reading Gaol,
Why not Patrick Kavavagh.
I have the sensation
I am in Dublin
When I was reading Dubliners.
Ouh, Mr, Joyce you were really a genius,
The hard times of that Ireland,
The Ille of the necesities,
The power of the Catholic Religion,
On the other hand the different kind of thinking about
Another Nobel Prize,William Butller Yeats,
A closed Lady's Gregory Augusta friend of him,
The West Coast, of course,
The Galelic Language, why not,
The times of summers at Aran Islands,
A Natural Paradise of the West Ireland.
The film Aran Man od Michael O'Flaherty
Ouh Mr, Joyce sometimes happinnes was with you
And with the artist Sarah Bernacle,
Ant the travels of Sarah from Dublin to Galway,
To visit her familly.
My memories about The Emerald Ille.
Are inforguetable,
The green fields,
I was loking acrooss the glasses of the Irish Train
The wonderful big trees,
The white or black sheeps,
The happy horses jumping over the white fense,
The big cows, the modern farms
A perfect Country
A pleasent people.
Ireland: you are marvellous.
Miguel Dubois.