PARA CELIA,
A CELIA, MI SUEGRA
Pontevedra, a 07/08/2004
In memoriam.
El tiempo, el tiempo
La flor amarilla
Que nació en la tarde soleada.
El tiempo, el tiempo.
El eterno tic tac
De un corazón herido
Herido corazón
Por el término de la tarde cansada.
El tiempo, el tiempo.
Las cicatrices del tiempo
En la piel tensa de la cara
Y en la frente amplia
Largas líneas pensativas.
El tiempo, el tiempo.
El reloj se murió
Y el tiempo dejó de existir.
El tiempo, el tiempo.
¿En dónde inicio el comienzo
Ahora que no sé donde termina el fin?
El tiempo ya no es tiempo.
Murieron los relojes
En una dolorosa tarde de verano.
Miguel Dubois.
Pontevedra, a 07/08/2004
In memoriam.
El tiempo, el tiempo
La flor amarilla
Que nació en la tarde soleada.
El tiempo, el tiempo.
El eterno tic tac
De un corazón herido
Herido corazón
Por el término de la tarde cansada.
El tiempo, el tiempo.
Las cicatrices del tiempo
En la piel tensa de la cara
Y en la frente amplia
Largas líneas pensativas.
El tiempo, el tiempo.
El reloj se murió
Y el tiempo dejó de existir.
El tiempo, el tiempo.
¿En dónde inicio el comienzo
Ahora que no sé donde termina el fin?
El tiempo ya no es tiempo.
Murieron los relojes
En una dolorosa tarde de verano.
Miguel Dubois.
Comentarios